22 octubre 2011

SIN CABALLO DE TROYA

LA TROYA DE ELENA (ATLACALLA)
¡No!, por supuesto que no voy a referirme a la heroína de "La Ilíada" esposa de Menelao, raptada por Paris según la trama expuesta por el famoso Homero y que dio lugar a uno de los relatos épicos más trascendentes de la literatura clásica y por supuesto, una discreta revelación de los Misterios Inicáticos a disposición de las almas acuciosas y sedientas de Luz.


Asocio esta evocación a otra Elena diferente, por supuesto sin H, que usa, a falta de una conquista interna que exige múltiples y arduos sacrificios así como pruebas superadas positivamente, el muy concordante alias de atlacalla (Calla tu lata), quien con muy buenas intenciones y diligencia que envidiaría el propio voluntarioso u obstinado de las secuencias descritas en Pistis Sofía, despliega una infatigable labor que presume orientar a los aspirantes, haciendo envanecida batahola en cuanta lista gnóstica le han dado chance (Casi todas) intentando apabullar sin piedad a otros participantes al arrogarse una extravagante autoridad que por su procedencia, realmente provoca hilaridad: ¡Uno de los hijos físicos de nuestro querido Gurú, que sabemos bien, los que Sí sabemos al respecto, aunque con pesar, que jamás antes le interesó la Doctrina ni en teoría, peor en prácticas!




Algo habrá ahora que le haya llamado la atención. Espero que por bien de la Gran Causa, la repentina inclinación hacia la Obra del padre físico, responda a una auténtica participación en la misma, para quitarla de su actual como sentido atolladero.


No pienso ampliar al respecto, pues no pretendo dañar, exponiendo al desnudo una cantidad de falsías e indecencias transcurridas intestinamente, toda vez que mi concurso, al responder a quien no quiere aportar reflexión real en su provecho con mi sereno concurso y absoluta sinceridad, en todo caso es para construir, o aún mejor, reconstruir lo que en despojos ha quedado del Supremo Legado de Samael, toda vez que, inconcebible para los despiertos, una horda de estratégicos camaleones se han apropiado como activos quinta columnistas en la desprotegida Gnosis, ingresando aviesamente a hacer troya de los Recintos Sagrados. Ese presente de agigantados egos es el que hoy agita a la desconsolada Hélade, con la ingenua complicidad de una sarta de fanáticos y pendencieros que estropean el derrotero triunfal que amerita la Luz en respuesta de Amor en contra del odio de las tinieblas.


En un e-mail enviado ayer directo a mi correo por atlacalla, me dice lo siguiente, que como lúcido búmeran se lo re-envío y dice así, en confesión de parte que no admite mayor prueba: "Què lejos quedò la humildad. Què lejos la finalidad de todo lo dicho. Què grande nos queda la enseñanza. Què mal comprendemos cuando no hay reflexiòn. (Respeto los acentos volcados del original, como certificación de su procedencia)

Aclaro a atlacalla que quiere silenciar con su "autorizada lata" a la realeza de mi Ser que no es fantasía ni capricho, sino conquista íntima, resultado de infinita Paciencia y suprema Serenidad logradas a través de luengos tiempos, que no me ubico como humano en ningún pedestal en el cual ella se presume instalada y celosa de que la derrumben, pues el Ser que es la razón del Ser de toda materia, para nada quiere tronos y lisonjas pasajeras, pues su Majestad Eterna tiene su apropiado lugar, más allá del mundo de maya.

Aquí transcribo también, parcialmente, por atinado y oportuno, otro correo electrónico recibido de una bien ponderada amiga y hermana de quien guardo la reserva, quien solidaria con mi intervención de gentil hombre y generoso guía, me escribe lo siguiente:

"Recibe mi saludo amistoso y fraternal.
He leído tu último mensaje, referente a la impugnación ante la impunidad. Y me parece que tu respuesta es caballerosa como siempre te ha caracterizado.

Por otro lado, dentro de las filas Gnósticas, hay discípulos del Cristo Cósmico, del Cristo Samael, que con tantos años de trabajo interno y entrega a la humanidad, es seguro que la vía del Ser tendría que haber dado sus frutos, sus resultados. Al fin y al cabo, para que nos dio la enseñanza Samael Aun Weor? ¿No fue acaso, para tener contacto con nuestro real Ser y para su autorrealización intima?
Con todo mi amor y respeto fraternal me despido, hasta una próxima oportunidad."

Considero que con la precedente sabia reflexión me ahorro una cantidad de explicaciones que a la vez no se estilan para nada en algo tan trascendental, pero cuya incidencia, debería impulsar a reconsiderar, con obras contantes y sonantes en la responsabilidad cotidiana de la Creación Krística, a tantos indolentes, apáticos, cobardes, pusilánimes e incapaces, actuando así con Fe y respeto en algo tan Real y Sagrado, como es el preciado legado recibido del Gran Maestre Samael Aun Weor, Maestro de Maestros para la presente Era del Perdón y la Purificación.


¡HE DICHO!



AMOR Y SABIDURÍA SEAN SIEMPRE ENTRE VOSOTROS:
A.Z.F. V.M.K. EL TAWA MANÚ