18 septiembre 2009

¡Despiertas al Renacer!

Cuando un Hermano se va
estando en Gracia de Dios
un gran consuelo se da
y hasta es gozoso el adiós.


Venciste fiel ¡Oh Arhat!
en la gloriosa Labor;
cual David ante Goliat
derrotaste al cruel traidor.

A la Patria Celestial
vuela tu Alma iluminada;
el pecado, necio mal,
por el Kristo, quedó en nada.

Alabamos al Señor
que te acoge en el Real Ser;
no hay tristeza ni dolor,
¡Despiertas al Renacer!